Cuidado con las rasuradoras

El viernes me corté groseramente con la rasuradora justo debajo de la fosa nasal izquierda. De la izquierda mía, no de la de ustedes. Me empezó a salir sangre roja, como la que me suele salir en estos casos. Después de algunos minutos de profusa hemorragia, dejó de salir. Luego me senté en la computadora a ver mis correos electrónicos y en un movimiento que no entiendo, me pasé trayendo la herida y cayó una gota de sangre en el teclado, sangre roja, otra vez. Esperé que coagulara y salí para el trabajo. En la camioneta me fui parado y otra vez me pasé trayendo la herida, comprobándome a mí mismo lo torpe que soy. Una gota de sangre roja para mi desgracia cayó en el generoso busto que llevaba semidescubierto una sensual señorita que iba sentada del lado del pasillo y que volteó a verme con gesto de desaprobación. Yo tuve la intención de sacar mi pañuelo y limpiarle el área, pero me pareció que no era buena idea. Ella con el dedo índice de la mano derecha limpió la gota de sangre y a continuación se lo chupó, me voltéo a ver con el dedo todavía en la boca, y luego de sacarlo lentamente, me hizo un guiño y sonrió dejando ver sus blanquísimos colmillos de vampiresa. Sonreí nervioso, me disculpé torpemente y de inmediato me bajé del bus.

19 Comments

  1. Maravilloso…

    Sagaz maestro, breve y puntual… me gustó mucho, estás encontrando allí algo que lo dice todo… seguí con la brevedad, es imprescindible muestra de sobriedad…

    Abrazos grandes,

    Sr Br, o Capitán Andanza

  2. Esas vampiras de ahora se lo ponen a uno mas jodido, porque aguantan la luz del sol, ya no salen solo de noche como antes, por aquello de las moscas la próxima vez que te cortés no olvidés un tu collar de cabezas de ajo para evitarles las tentaciones en caso de que te andés desangrando por la calle.

    Saludos.

  3. Yo que vos me deshacia de la rasuradora asesina, y tomaba otro bus, porque a estas alturas la vampireza ya habrá descifrado tu código genético.

  4. Olvidemonos un momento de las medidas de la chica, sus formas sinuosas, ovoides, su olor, etc. Pero imperdonable no preguntar su nombre y su número telefónico, claro está que para disculparte. Y por si acaso no te animabas a llamar, solo tenias que publicar dicho número; existimos personas dispuetas a sacrificarnos y darte una ayuda en casos como este.

  5. Me parece a mi que tanta imaginación pudiera ser producto del verdor selvático que te rodea… cuida de no caer en un laberinto tan solitario…mira que te pudieran castigar con un Nobel… y eso si duele.

  6. Tu relato me parece bien, pero hasta cierto punto inocente. Hay imagenes que me provocan pensar que creés que el lector es tonto o cursi. “La sangre roja”, “de la izquierda mía, no la de ustedes”, “generoso busto”, “sensual señorita”, “limpiarle el área”… No sé, tomálo cómo querrás, pero es lo que percibo. Además, el aspecto “sorpresa” no es suficiente, para mí. Al releer tu texto, cada vez más se me hace más inverosímil. Y, aunque sé que es ficción, no logro creérmelo y eso me demuestra que tu técnica no es del todo buena.

  7. Hay ciertos vuelos que no puedo permitirme, y otros que no me interesan. Explicar qué quise hacer, o mejor dicho, qué intenté hacer, no viene al caso. Yo no creo que el lector sea tonto o cursi, más bien estoy consciente de que yo lo soy. De hecho hay que serlo hasta su grado máximo para ir a todos los partidos de local de la selección de fut, cosa que nadie de mi círculo cercano de amigos hace pero ni a moronga. Con eso te digo todo.

    A mí me gustan comentarios como el tuyo, y no me los tomo ni mal ni bien. Existen en este blog varios otros similares, que por darse la libertad de decir que no gustó, me encantan. Qué sería de la vida sin disención. Otra historia son aquellos que me dicen cosas como “vos sos un imbécil, dejá de escribir” o insultos gratuitos que nada que ver. Esos los borro todo el tiempo.

    Bueno -y para no alargarme más con un cursi discurso pseudoexistencialista-, se agradece la visita, la lectura y la crítica.

  8. Sufres seguramente una grave enfermedad llamada enfermedad de von Willebrand, causada por una alteración cuantitativa o cualitativa del Factor de coagulación de Von W. Esta glicoproteína de alto peso molecular juega un rol esencial en las fases tempranas de la hemostasia promoviendo la adhesión de la plaqueta al subendotelio y la agregación plaquetaria. Y en tu caso, evidentemente está chunga

  9. Hola tengo algo que contarles hoy por la mañana sali des pues de hechar una dormidita, como es de siempre jamas llego a la hora de entrar a trabajar, lo mismo de siempre prendo mi computadora, salgo a fumar un cigarro y regreso con mucha mas hueva, el tiempo pasa lento, por aqui y la verdad no encuentro que hacer, asi que me decidi a escribir por este medio para que s enteren de lo aburrido que estoy, y me contaran algo que me llame la atencion….saludos

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